Adriana Cristante

La llamaron Adriana, y le gustó. El apellido Cristante le llegó del otro lado del mar. Nació un día de septiembre, lejos de Montevideo, el lugar que eligió para vivir. Ella es un montón de cosas: mamá, arquitecta, cocinera, escritora, viajera, alumna piloto y algunas otras más. Desde que llegó al mundo no hizo otra cosa que buscar, y así se define hoy: como una buscadora. Busca alegría, caminos, emociones y distintas maneras de mirar la vida; para aprender y brindarlos con sutileza a los demás. Así descubrió la magia de crear a través de las palabras y de las acciones, para iluminar su profunda vocación de reflejar la luz al mundo.